jueves, 26 de enero de 2012

La Ley S.O.P.A. pone en evidencia a la propiedad intelectual como instrumento de control y dominación global

En los últimos días hemos asistido a una catarata de información relacionada con el supuestamente fallido proyecto de Ley antipiratería S.O.P.A. (Stop Online Piracy Act) presentado ante el Senado de los Estados Unidos. Mediante esta ley, se establecía que cualquier página web podía ser bloqueada si violaba con su contenido los derechos de autor de terceras personas (empresas audiovisuales estadounidenses). El sitio se clausuraría sin necesidad de pasar por procesos judiciales. La ley finalmente fue aplazada pero el gobierno de EE UU que el mismo día accionó policialmente contra el sitio de descargas más importante del mundo criminalizando a sus dueños. La propiedad intelectual, tema de poca relevancia para la comunidad internacional en general (aunque sí para empresas y gobiernos de países desarrollados o especialistas en la materia) emerge ahora como un tema público en el que se evidencia la injerencia de los Estados Unidos en los derechos de creación y usufructo de millones de personas en el mundo para proteger los intereses corporativos de sus propias empresas y controlar la libre circulación de información, conocimiento y material cultural de quienes desean acceder a contenidos de la Web.

Según un informe gubernamental, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. analiza foros, blogs, sitios web y su contenido público poniendo como pretextos objetivos poco claros. De acuerdo al documento, la revisión pretende “ayudar” a este organismo de seguridad y sus agencias a responder a diferentes “acontecimientos” siguiendo la lista de páginas de varias redes sociales (Facebook, MySpace), los miniblogs de Twitter, sitios para compartir vídeos e imágenes (Youtube, Flickr, Hulu), así como varios blogs que tratan diversos temas de interés de los Estados Unidos como el cibercrimen, el narcotráfico o los grupos “terroristas” como organizaciones sociales, ONGs y hasta empresas competidoras de las estadounidenses.

La propiedad intelectual bajo la forma de derechos de autor o propiedad industrial ha sido denunciada en los últimos años como mecanismo de penetración y monopolización de mercados de países en desarrollo en diversos campos de la técnica: farmacología, biotecnología, nanotecnología, alimentación, electrónica, química o mecánica, como un instrumento de concesión de monopolios temporales y bloqueo de tecnologías nacionales. Del mismo modo se visualiza ahora como la utilización de leyes restrictivas de derechos de autor online benefician a transnacionales de las “industrias culturales” de los Estados Unidos que protegen sus mercados monopólicos pero le exigen apertura comercial al resto del mundo mediante acuerdos de propiedad intelectual relacionados con el comercio ADPICs, o tratados a nivel regional NAFTA, CAN, DR-CAFTA o TLCs bilaterales -Chile, Colombia- que contemplan en todos los casos capítulos enteros sobre propiedad intelectual favorables a corporaciones mundiales. Así y por primera vez, millones de personas comienzan a percibir que las leyes y tratados firmados por los Estados integrantes de la OMC son precursoras de la ley S.O.P.A. y han resultado una trampa y un retraso para el crecimiento económico autónomo de las economías nacionales que ven bloqueado el ingreso de nuevas tecnologías y de know-how mediante aplicación de cláusulas restrictivas de explotación comercial y transferencia tecnológica (marcas, patentes, diseños industriales) que favorecen a las casas matrices en territorio de los Estados Unidos. Para el caso de la S.O.P.A. y ante la aprobación de la Ley, varios portales de Internet se desconectaron en Estados Unidos durante 24 horas.

El proyecto de ley provocó una reacción en cadena de los defensores de la libertad en la red y compañías de Internet que vieron afectados sus intereses agrupadas en la plataforma Netcoalition.com, Google, Yahoo!, Facebook, Twitter, Wikipedia, Amazon, Mozilla, AOL, eBay, PayPal, IAC, LinkedIn, OpenDNS y Zynga se unieron para intentar parar la iniciativa legislativa, mientras que cientas de empresas de comunicación de menor escala manifestaron su apoyo. La repercusión mediática se debió a la contracampaña comunicacional de las empresas online afectadas por el Departamento de Seguridad de los Estados Unidos pero la doble utilización de la propiedad intelectual como controladora de mercados, información y conocimiento, por un lado, y de dominación política y social por el otro, hace que este gobierno presione a gobiernos de otros países para aplicar la normativa global más allá de las leyes existentes en sus propios territorios. De este modo, los Estados gendarmes protegen los negocios de las grandes empresas extranjeras que se enriquecen por la utilización de la propiedad intelectual y obtienen divisas por exportaciones y ganancias por ventas en cada uno de los países en los que coloniza su economía, remesando los dólares generados en el capitalismo global sin regulación y en auto-crisis.

Por los motivos expuestos, los gobiernos que continúen con la aplicación de las leyes de propiedad intelectual y que respondan al lobby de los Estados Unidos manteniendo una situación de no confrontación con la todavía mayor economía mundial, verán afectada su balanza comercial dada la magnitud de las ganancias de las industrias del copyright y la propiedad industrial, que desequilibran las economía de los países. Una vez más los dueños del mundo avanzan sobre ciudadanos que consideran a la internet y demás tecnologías de uso social como bienes públicos no susceptibles de apropiación monopólica o colonización cultural mediante leyes contrarias al progreso humano y a valores esenciales para el desarrollo de los pueblos que esperan por un nuevo sistema mundial de creación, distribución y uso de la información, el conocimiento y la cultura.

Fabián Pena
Blog de Fabián Pena